
Quizás me esté metiendo donde no me llaman ya que está feo hablar de las cosas que uno no entiende y maneja (a pesar de que esto la gente se lo salte por las buenas). De todos modos redactaré mi humilde opinión desde la simple posición del espectador ocasional.
No os vengo a hablar de lo asquerosa que se queda la Ciudad durante y después de estas fiestas, ni del olor a fluidos humanos que se respira profunda e intensamente en las calles, ni del mar de botellas por el que se navega al intentar andar, no, no se trata de nada de eso. Se trata de la música, música que algunos disfrutarán y otros que no tanto, lo cierto es que a mi me produce una u otra sensación en función del momento y de la letra.
Al final, de lo que quería hablar hoy era de eso, de la letra. Son melodías que hacen referencia a multitud de elementos: emplazamientos de Cádiz, el equipo de fútbol, algún famoso, algún político (teniendo especial predilección por la alcaldesa), cualquier suceso ocurrido durante el año etc. Aunque muchas veces suelen hablar de lo vagos que somos los gaditanos, cosa que me revienta sobremanera. Es un tópico que está profundamente extendido por muchísimos lugares, lo que faltaba es que nosotros fuéramos proclamando con orgullo algo que muchos no somos.
Entiendo perfectamente que el cachondeo es la esencia del carnaval y eso no se puede estropear, pero hay multitud de cosas de las que cachondearse, como las que he mencionado antes sin caer en este burdo tópico, “los gaditanos somos unos flojos”.
Ayer, cuando fui a ver coros por la ciudad (allí fue donde se me ocurrió el tema del post que hoy me ocupa) me acordé del show de la Paramount Comedy al que asistí (también escribí un post sobre él). Más concretamente rememoré al único monologuista que no me hizo nada de gracia, era gaditano y con la gracia característica de nuestra gente no paraba (literalmente) de hacer chistes sobre nuestra flojera común.
Está claro que mi opinión no va a cambiar absolutamente nada, sólo espero que la gente se vaya dando cuenta poco a poco de que si existen tantos tópicos sobre los gaditanos es porque nosotros mismos los divulgamos, pero ya digo, eso es una utopía. La masa pafrece que será tan borrega eternamente.
No os vengo a hablar de lo asquerosa que se queda la Ciudad durante y después de estas fiestas, ni del olor a fluidos humanos que se respira profunda e intensamente en las calles, ni del mar de botellas por el que se navega al intentar andar, no, no se trata de nada de eso. Se trata de la música, música que algunos disfrutarán y otros que no tanto, lo cierto es que a mi me produce una u otra sensación en función del momento y de la letra.
Al final, de lo que quería hablar hoy era de eso, de la letra. Son melodías que hacen referencia a multitud de elementos: emplazamientos de Cádiz, el equipo de fútbol, algún famoso, algún político (teniendo especial predilección por la alcaldesa), cualquier suceso ocurrido durante el año etc. Aunque muchas veces suelen hablar de lo vagos que somos los gaditanos, cosa que me revienta sobremanera. Es un tópico que está profundamente extendido por muchísimos lugares, lo que faltaba es que nosotros fuéramos proclamando con orgullo algo que muchos no somos.
Entiendo perfectamente que el cachondeo es la esencia del carnaval y eso no se puede estropear, pero hay multitud de cosas de las que cachondearse, como las que he mencionado antes sin caer en este burdo tópico, “los gaditanos somos unos flojos”.
Ayer, cuando fui a ver coros por la ciudad (allí fue donde se me ocurrió el tema del post que hoy me ocupa) me acordé del show de la Paramount Comedy al que asistí (también escribí un post sobre él). Más concretamente rememoré al único monologuista que no me hizo nada de gracia, era gaditano y con la gracia característica de nuestra gente no paraba (literalmente) de hacer chistes sobre nuestra flojera común.
Está claro que mi opinión no va a cambiar absolutamente nada, sólo espero que la gente se vaya dando cuenta poco a poco de que si existen tantos tópicos sobre los gaditanos es porque nosotros mismos los divulgamos, pero ya digo, eso es una utopía. La masa pafrece que será tan borrega eternamente.
Saludos.
Escrito por David Saltares 
