Tenacious D: The Pick of Destiny

Agosto 31, 2007
Siguiendo el consejo que aparecía en un artículo del blog de mi compañero de fatigas de la academia Jaber, vi Tenacious D, The Pick of Destiny. En su artículo elogiaba bastante a la película y a Jack Black en concreto, por ello, me fui creando grandes expectativas, ahora que la he visto he de decir que no me ha defraudado en absoluto.
Tenacious D in The Pick of Destiny narra las peripecias por las que pasa JB (Jack Black) junto con KG (kyle Grass) para formar su banda (Tenacious D) y convertirse en estrellas del rock (y de paso pagar el alquiler). Durante su aventura llega a sus oídos la existencia de una púa mística de origen maligno cuyo poseedor se transforma automáticamente en el rey del rock. Acto seguido los dos componentes de Tenacious D inician la búsqueda.
Es necesario añadir que para el que no lo sepa Tenacious D es real y los actores hacen de ellos mismos intentando contar la historia de su banda (desde luego no son demasiado fieles a la realidad…).
A grandes rasgos la película es muy similar a la genial School of Rock (también protagonizada por Jack Black), tiene grandes dosis de buen humor así como de buena música. En numerosas ocasiones los dos elementos de unen para dar lugar a unos hilarantes temas. Por supuesto la he visto en versión original, no se si saldrá en España pero claro, tendrán que cambiar las letras de las canciones y son, en parte, la esencia de la película. Así mismo abundan las desvariaciones y locuras propias de Jack Black en en algunas ocasiones no están nada mal.
En definitiva, para los seguidores de Jack Black, de la música rock, de las comedias etc este filme es obligatorio.
Saludos y gracias Jaber por recomendarme la película.

Cita – Diderot

Agosto 30, 2007

Hace poco lei esta frase y me recordó cuan importante es la filosofía. La filosofía, aunque hoy en día esta enterrada porque a las potencias no les interesa, es esencial para un desarrollo equilibrado del hombre. La filosofía nos enseña a pensar, a ser críticos. Durante toda la historia de la humanidad los que quieren ejercer el poder y someter al pueblo pretendían que el pueblo fuera inculto. De no ser así, éste comenzaría a cuestionar las decisiones de sus gobernantes.
Esto puede parecer hoy en día un poco inútil, ya que gobierna la democracia, pero no es así. Todavía hoy: el Gobierno, los medios de comunicación, la publicidad… intentan dominarnos e influenciarnos. Hemos de ser incrédulos y tomar una actitud crítica ante el aluvión de información que se nos echa encima. Sólamente de esta maneras actuaremos sin estar influenciados y seremos nosotros mismos.
Supongo que la mayoría lo tendreis en cuenta, pero creo que no está demás recordarlo de vez en cuando.
Saludos.


Ultimate Spiderman

Agosto 29, 2007

Ya mencioné en un post anterior (“Decadencia de los superhéroes”) que de pequeño disfrutaba enormemente con los cómics de los X-Men y de Spiderman. Bien, pues ahora sigo disfrutando con ellos tanto o más que antaño con el nuevo lavado de cara que ha sufrido nuestro arácnido amigo porque estoy comprando quincenalmente los comic-book de la serie Ultimate-Spiderman.
Esta serie básicamente lo que hace es adaptar la historia completa de Spiderman a los tiempos modernos ya que nuestro Spidey se estaba quedando algo vejete. Para ello Brian Michael Bendis (guionista) transporta a Peter de nuevo al mundo del instituto. La historia que se desarrolla muy parecida a la clásica pero con algunos cambios en la ambientación y en la trama. El ambiente estudiantil es más actual por los comportamientos, conversaciones y preocupaciones de los alumnos; May Parker está más concienciada de los problemas de los adolescentes… En definitiva, todo es más realista.
Los cambios de la trama al principio pueden chocar un poco, porque estamos acostumbrados a lo mismo de siempre, pero luego resultan muy acertados. Incluso mejoran en algunos aspectos la cohesión del argumento, todo es más sólido.
Por supuesto, así como lo hace la trama, el dibujo también evoluciona y Mark Bagley se encargó de ello. Realizó un estupendo trabajo: las figuras son más adolescentes y dinámicas que en los tomos clásicos, a veces se percibe un look casi super-deformed. A las viñetas se le añaden muchos efectos como distorsiones para reflejar la velocidad o la onda expansiva de una explosión, los cuales están muy bien conseguidos y se usan unos colores muy vivos.
Recomiendo esta serie a cualquier fan de Spiderman o de los superhéroes, mejora en muchos aspectos al original aunque claro, el original siempre será el original.
Web Universo Marvel
Web de Ultimate Spiderman en Universo Marvel
Saludos.


Google Earth 4.2

Agosto 28, 2007
Desde hace algunos días ya es posible disfrutar de la versión 4.2 del aclamado programa Google Earth. Para el que no lo sepa (aunque dudo que haya alguien a quien le ocurra esto) Google Earth es básicamente un mapa del mundo con el cual puedes volar hasta cualquier parte de éste. La utilidad del programa es bastante grande, podemos: ver panorámicas de los sitios más exóticos del mundo, ver los enclaves más importantes en 3D, obtener información sobre carreteras, hoteles y demás servicios, establecer rutas de viaje, activar el modo GPS… La calidad de las imágenes tomadas por satélites permite incluso hasta ver nuestras casas y los coches circulando.
Lo fascinante es la nueva función que trae este magnifico programa, a partir de ahora podremos observar el espacio. Es posible viajar por los planetas, nebulosas, estrellas, supernovas estando clasificadas y agrupadas por constelaciones para un uso más sencillo. Así mismo, podremos ver panorámicas tomadas desde el telescopio Hubble, ver una animación del movimiento de los planetas, leer la información adjunta a los distintos cuerpos celestes y un largo etcétera
Es un programa tan curioso que, en mi opinión, aunque no se vaya a usar para fines profesionales, es bueno tenerlo instalado en el PC, además no ocupa demasiado espacio.
Página oficial Google Earth.
Os dejo por aquí un vídeo demostrativo:
Saludos.

Heroes

Agosto 27, 2007
Últimamente, dado el tiempo que dispongo para la ociosidad, hago, como todo el mundo, cosas que no podría hacer durante otra época del año. Leo (aún sigo con los largos Pilares de la Tierra), veo películas que debería haber visto hace mucho y también veo series. Hace poco precisamente escribí un artículo sobre Dexter, una genial serie que llegará en Septiembre a Fox y sobre Enero a Quatro.
Bueno, para no divagar más entremos en materia. Como terminé Dexter ahora he empezado con Héroes, a ésta llego un poco tarde porque la primera temporada ya ha sido emitida por completo en España. De todos modos más vale tarde que nunca.
Para los que aún no la hayan visto decir que grosso modo es una mezcla de los 4400 (por la atmósfera de misterio y suceso paranormal) y de X-Men (por el estilo de superhéroes que poco a poco van adquiriendo los personajes). Héroes nos cuenta las historias de varias personas que poseen habilidades especiales (regeneración de tejidos, volar, alteración del espacio-tiempo, premonición, duplicación…) y las relaciones entre ellos. Curiosamente todos los personajes están interconectados entre sí de alguna forma. Poco a poco se descubre que un desastre se avecina y con sus poderes intentarán evitarlo.
La serie está muy bien, los actores interpretan correctamente sus papeles y en muchos momentos se despliegan efectos especiales que, para tratarse de una serie, están más que pasables. Como en Dexter, los personajes reflexionan en off, pero éstas reflexiones no son tan profundas como en la serie anteriormente mencionada. Otro punto oscuro de Héroes puede ser la confusión que se genera al comienzo de la serie dado que se cuentan varias historias paralelas. A pesar de todo se trata de una serie fantástica de la que llevo vista aproximadamente la mitad de la primera temporada y a la que ya estoy enganchado.
Un pequeño apunte: la estoy viendo en versión original, no se como será el doblaje en español pero de todos modos como ya es costumbre la versión original probablemente sea la opción más adecuada.
Saludos.

Los 4 Fantásticos y Silver Surfer

Agosto 26, 2007
Hace poco hablé de la escasa calidad de las películas basadas en cómics de superhéroes. Bien, pues ayer fui a ver Los 4 Fantásticos y Silver Surfer, no con demasiado gusto, pues fui por estar malo y no poder llevar a cabo mis planes previamente establecidos. Ya había leído las críticas de la película en webs y en el blog donde participa mi colega Stan, Tierra de cinéfagos. Todas coincidían, es una película mediocre pero que sirve de ducha refrescante en medio de un caluroso verano (aunque ayer precisamente no lo fue). Al verla no pude más que suscribir las opiniones que había escuchado. Lo primero que me llamó la atención fue el nombre de la película, lo de Silver Surfer ni se molestaron en traducirlo, supongo que sonaría mal en español…
El argumento narra los preparativos de la boda entre Reed Richards (Ioan Gruffud) y Sue (Jessica Alba) mientras que Silver Surfer, heraldo de Galactus (el devoramundos) prepara la Tierra para su destrucción. Mr. Fantástico, la Chica Invisible, la Antorcha Humana (Chris Evans) y la Cosa (Michael Chiklis) por supuesto, intentan impedirlo.
El argumento a pesar de su simplicidad y nula originalidad nos evita la ardua y pesada presentación de los personajes de la anterior película. Abundan mucho más las escenas de acción que están bastante bien realizadas, la verdad es que si no hubiera tantas la película sería insufrible, no olvidemos que la baza de esta película es el puro entretenimiento.
Técnicamente el filme es un despilfarro, los efectos especiales se suceden sin cesar y sin tener en cuenta el presupuesto, que por otra parte tratándose de una producción de estas características debe de ser desorbitado.
La película no decepciona en general si no vas al cine con demasiadas expectativas, si sabes a lo que vas, a ver una película entretenida, nada más. Recomiendo su visionado a aquél que esté aburrido sin ninguna otra cosa que hacer en estos días de verano.
Saludos.

Atentado de ETA

Agosto 25, 2007
Eta volvió a actuar durante la madrugada de ayer cometiendo un atentado en Durango (Vizcaya). La banda terrorista hizo explosionar una furgoneta cargada con 100 Kg de explosivos modelo C-15 en la puerta del cuartel de la Guardia Civil del municipio causando dos heridos.
Leer la noticia completa en el Diario de Cádiz on-line.
Con este incidente, que podría haber sido muchísimo peor, queda patente la imposibilidad de negociar con una banda tan deleznable. Todos los intentos que ha realizado el gobierno, fútiles por supuesto, han sido, además, completamente inmorales ya que no tiene derecho a negociar con una banda que pretende llegar a su objetivo final matando a inocentes, ya sean militares o civiles. Esperemos poder sacar algo positivo de esto, esperemos que los que tienen el poder se den cuenta de que no pueden dialogar con ellos.
Saludos.

El Monte de las Ánimas

Agosto 24, 2007
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.
Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.
Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.

I

-Atad los perros; haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores, y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Ánimas.
-¡Tan pronto!
-A ser otro día, no dejara yo de concluir con ese rebaño de lobos que las nieves del Moncayo han arrojado de sus madrigueras; pero hoy es imposible. Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.
-¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?
-No, hermosa prima; tú ignoras cuanto sucede en este país, porque aún no hace un año que has venido a él desde muy lejos. Refrena tu yegua, yo también pondré la mía al paso, y mientras dure el camino te contaré esa historia.
Los pajes se reunieron en alegres y bulliciosos grupos; los condes de Borges y de Alcudiel montaron en sus magníficos caballos, y todos juntos siguieron a sus hijos Beatriz y Alonso, que precedían la comitiva a bastante distancia.
Mientras duraba el camino, Alonso narró en estos términos la prometida historia:
-Ese monte que hoy llaman de las Ánimas, pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla; que así hubieran solos sabido defenderla como solos la conquistaron.
Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres; los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos.
Cundió la voz del reto, y nada fue parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras; antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres, los lobos a quienes se quiso exterminar tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey: el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse.
Desde entonces dicen que cuando llega la noche de difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria le llamamos el Monte de las Ánimas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche.
La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporárseles los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria.

II

Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía un vivo resplandor iluminando algunos grupos de damas y caballeros que alrededor de la lumbre conversaban familiarmente, y el viento azotaba los emplomados vidrios de las ojivas del salón.
Solas dos personas parecían ajenas a la conversación general: Beatriz y Alonso: Beatriz seguía con los ojos, absorta en un vago pensamiento, los caprichos de la llama. Alonso miraba el reflejo de la hoguera chispear en las azules pupilas de Beatriz.
Ambos guardaban hacía rato un profundo silencio.
Las dueñas referían, a propósito de la noche de difuntos, cuentos tenebrosos en que los espectros y los aparecidos representaban el principal papel; y las campanas de las iglesias de Soria doblaban a lo lejos con un tañido monótono y triste.
-Hermosa prima -exclamó al fin Alonso rompiendo el largo silencio en que se encontraban-; pronto vamos a separarnos tal vez para siempre; las áridas llanuras de Castilla, sus costumbres toscas y guerreras, sus hábitos sencillos y patriarcales sé que no te gustan; te he oído suspirar varias veces, acaso por algún galán de tu lejano señorío.
Beatriz hizo un gesto de fría indiferencia; todo un carácter de mujer se reveló en aquella desdeñosa contracción de sus delgados labios.
-Tal vez por la pompa de la corte francesa; donde hasta aquí has vivido -se apresuró a añadir el joven-. De un modo o de otro, presiento que no tardaré en perderte… Al separarnos, quisiera que llevases una memoria mía… ¿Te acuerdas cuando fuimos al templo a dar gracias a Dios por haberte devuelto la salud que viniste a buscar a esta tierra? El joyel que sujetaba la pluma de mi gorra cautivó tu atención. ¡Qué hermoso estaría sujetando un velo sobre tu oscura cabellera! Ya ha prendido el de una desposada; mi padre se lo regaló a la que me dio el ser, y ella lo llevó al altar… ¿Lo quieres?
-No sé en el tuyo -contestó la hermosa-, pero en mi país una prenda recibida compromete una voluntad. Sólo en un día de ceremonia debe aceptarse un presente de manos de un deudo… que aún puede ir a Roma sin volver con las manos vacías.
El acento helado con que Beatriz pronunció estas palabras turbó un momento al joven, que después de serenarse dijo con tristeza:
-Lo sé prima; pero hoy se celebran Todos los Santos, y el tuyo ante todos; hoy es día de ceremonias y presentes. ¿Quieres aceptar el mío?
Beatriz se mordió ligeramente los labios y extendió la mano para tomar la joya, sin añadir una palabra.
Los dos jóvenes volvieron a quedarse en silencio, y volviose a oír la cascada voz de las viejas que hablaban de brujas y de trasgos y el zumbido del aire que hacía crujir los vidrios de las ojivas, y el triste monótono doblar de las campanas.
Al cabo de algunos minutos, el interrumpido diálogo tornó a anudarse de este modo:
-Y antes de que concluya el día de Todos los Santos, en que así como el tuyo se celebra el mío, y puedes, sin atar tu voluntad, dejarme un recuerdo, ¿no lo harás? -dijo él clavando una mirada en la de su prima, que brilló como un relámpago, iluminada por un pensamiento diabólico.
-¿Por qué no? -exclamó ésta llevándose la mano al hombro derecho como para buscar alguna cosa entre las pliegues de su ancha manga de terciopelo bordado de oro… Después, con una infantil expresión de sentimiento, añadió:
-¿Te acuerdas de la banda azul que llevé hoy a la cacería, y que por no sé qué emblema de su color me dijiste que era la divisa de tu alma?
-Sí.
-Pues… ¡se ha perdido! Se ha perdido, y pensaba dejártela como un recuerdo.
-¡Se ha perdido!, ¿y dónde? -preguntó Alonso incorporándose de su asiento y con una indescriptible expresión de temor y esperanza.
-No sé…. en el monte acaso.
-¡En el Monte de las Ánimas -murmuró palideciendo y dejándose caer sobre el sitial-; en el Monte de las Ánimas!
Luego prosiguió con voz entrecortada y sorda:
-Tú lo sabes, porque lo habrás oído mil veces; en la ciudad, en toda Castilla, me llaman el rey de los cazadores. No habiendo aún podido probar mis fuerzas en los combates, como mis ascendentes, he llevado a esta diversión, imagen de la guerra, todos los bríos de mi juventud, todo el ardor, hereditario en mi raza. La alfombra que pisan tus pies son despojos de fieras que he muerto por mi mano. Yo conozco sus guaridas y sus costumbres; y he combatido con ellas de día y de noche, a pie y a caballo, solo y en batida, y nadie dirá que me ha visto huir del peligro en ninguna ocasión. Otra noche volaría por esa banda, y volaría gozoso como a una fiesta; y, sin embargo, esta noche… esta noche. ¿A qué ocultártelo?, tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas… ¡las ánimas!, cuya sola vista puede helar de horror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarle en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento sin que se sepa adónde.
Mientras el joven hablaba, una sonrisa imperceptible se dibujó en los labios de Beatriz, que cuando hubo concluido exclamó con un tono indiferente y mientras atizaba el fuego del hogar, donde saltaba y crujía la leña, arrojando chispas de mil colores:
-¡Oh! Eso de ningún modo. ¡Qué locura! ¡Ir ahora al monte por semejante friolera! ¡Una noche tan oscura, noche de difuntos, y cuajado el camino de lobos!
Al decir esta última frase, la recargó de un modo tan especial, que Alonso no pudo menos de comprender toda su amarga ironía, movido como por un resorte se puso de pie, se pasó la mano por la frente, como para arrancarse el miedo que estaba en su cabeza y no en su corazón, y con voz firme exclamó, dirigiéndose a la hermosa, que estaba aún inclinada sobre el hogar entreteniéndose en revolver el fuego:
-Adiós Beatriz, adiós… Hasta pronto.
-¡Alonso! ¡Alonso! -dijo ésta, volviéndose con rapidez; pero cuando quiso o aparentó querer detenerle, el joven había desaparecido.
A los pocos minutos se oyó el rumor de un caballo que se alejaba al galope. La hermosa, con una radiante expresión de orgullo satisfecho que coloreó sus mejillas, prestó atento oído a aquel rumor que se debilitaba, que se perdía, que se desvaneció por último.
Las viejas, en tanto, continuaban en sus cuentos de ánimas aparecidas; el aire zumbaba en los vidrios del balcón y las campanas de la ciudad doblaban a lo lejos.

III

Había pasado una hora, dos, tres; la media noche estaba a punto de sonar, y Beatriz se retiró a su oratorio. Alonso no volvía, no volvía, cuando en menos de una hora pudiera haberlo hecho.
-¡Habrá tenido miedo! -exclamó la joven cerrando su libro de oraciones y encaminándose a su lecho, después de haber intentado inútilmente murmurar algunos de los rezos que la iglesia consagra en el día de difuntos a los que ya no existen.
Después de haber apagado la lámpara y cruzado las dobles cortinas de seda, se durmió; se durmió con un sueño inquieto, ligero, nervioso.
Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de la campana, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído a par de ellas pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz ahogada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.
-Será el viento -dijo; y poniéndose la mano sobre el corazón, procuró tranquilizarse. Pero su corazón latía cada vez con más violencia. Las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes, con un chirrido agudo prolongado y estridente.
Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden, éstas con un ruido sordo y grave, aquéllas con un lamento largo y crispador. Después silencio, un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la media noche, con un murmullo monótono de agua distante; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota no obstante en la oscuridad.
Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinillas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar: nada, silencio.
Veía, con esa fosforescencia de la pupila en las crisis nerviosas, como bultos que se movían en todas direcciones; y cuando dilatándolas las fijaba en un punto, nada, oscuridad, las sombras impenetrables.
-¡Bah! -exclamó, volviendo a recostar su hermosa cabeza sobre la almohada de raso azul del lecho-; ¿soy yo tan miedosa como esas pobres gentes, cuyo corazón palpita de terror bajo una armadura, al oír una conseja de aparecidos?
Y cerrando los ojos intentó dormir…; pero en vano había hecho un esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse más pálida, más inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaduras de brocado de la puerta habían rozado al separarse, y unas pisadas lentas sonaban sobre la alfombra; el rumor de aquellas pisadas era sordo, casi imperceptible, pero continuado, y a su compás se oía crujir una cosa como madera o hueso. Y se acercaban, se acercaban, y se movió el reclinatorio que estaba a la orilla de su lecho. Beatriz lanzó un grito agudo, y arrebujándose en la ropa que la cubría, escondió la cabeza y contuvo el aliento.
El aire azotaba los vidrios del balcón; el agua de la fuente lejana caía y caía con un rumor eterno y monótono; los ladridos de los perros se dilataban en las ráfagas del aire, y las campanas de la ciudad de Soria, unas cerca, otras distantes, doblan tristemente por las ánimas de los difuntos.
Así pasó una hora, dos, la noche, un siglo, porque la noche aquella pareció eterna a Beatriz. Al fin despuntó la aurora: vuelta de su temor, entreabrió los ojos a los primeros rayos de la luz. Después de una noche de insomnio y de terrores, ¡es tan hermosa la luz clara y blanca del día! Separó las cortinas de seda del lecho, y ya se disponía a reírse de sus temores pasados, cuando de repente un sudor frío cubrió su cuerpo, sus ojos se desencajaron y una palidez mortal descoloró sus mejillas: sobre el reclinatorio había visto sangrienta y desgarrada la banda azul que perdiera en el monte, la banda azul que fue a buscar Alonso.
Cuando sus servidores llegaron despavoridos a noticiarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que a la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Ánimas, la encontraron inmóvil, crispada, asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca; blancos los labios, rígidos los miembros, muerta; ¡muerta de horror!

IV

Dicen que después de acaecido este suceso, un cazador extraviado que pasó la noche de difuntos sin poder salir del Monte de las Ánimas, y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas horribles. Entre otras, asegura que vio a los esqueletos de los antiguos templarios y de los nobles de Soria enterrados en el atrio de la capilla levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y, caballeros sobre osamentas de corceles, perseguir como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada, que con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso.

Saludos.


El Resplandor

Agosto 23, 2007

Para terminar de ver todas las películas (al menos las más representativas) del gran Stanley Kubrick me dispuse a visionar ayer El Resplandor. Ya había visto con anterioridad: La Naranja Mecánica (mi favorita), La Chaqueta Metálica, Eyes Wide Shut y 2001 Odisea en el Espacio (de la que hablo en este mismo blog). De esta manera creo que ya las he visto casi todas (se que me falta Senderos de Gloria).
Jack Torrance (Jack Nicholson) es contratado para cuidar del hotel Overlook durante los meses de invierno. Dicho hotel se encuentra en una sierra perdida y queda completamente aislado durante el periodo invernal. Jack se desplaza allí junto con su mujer Wendy y su hijo Danny para poder realizar su trabajo. La casa comienza a comportarse de una manera extraña ya que allí se produjeron sucesos horribles y Jack se va transtornando hasta convertirse en un completo psicópata asesino.
En mi opinión no es de las mejores películas de Kubrick aunque es de las más famosas. Me gustaron mucho más La Naranja Mecánica, La Chaqueta Metálica y 2001 Odisea en el Espacio. Supongo que será porque esta es de las más comerciales que ha hecho, las demás son demasiado delirantes y surrealistas (veáse 2001). De todos modos la película es muy buena, como acostumbra a ser en el cine de Kubrick. Nos lleva a un ambiente de tensión mezclado con un terror sicológico genial (sobre todo en las escenas de sucesos paranormales). Destaca el comportamiento de Jack Torrance durante su proceso de transformación, cómo poco a poco va enloqueciendo y odiando a su mujer sin tener, en realidad, motivos.
Creo que no hace falta reafirmar lo que muchos me advirtieron, pero por si acaso allá va: el doblaje en español es simplemente patético, a pesar de que Kubrick eligió él mismo los dobladores. Ahora creo firmemente que lo mejor hubiera sido esperar a poder verla en versión original, pero que le vamos a hacer.
Por último añadir que ahora comprendo mucho mejor el especial de los Simpson de Halloween que hace una fantástica apología a El Resplandor adaptándose perfectamente en todo momento al universo Simpson. Os dejo por aquí el episodio completo a modo de despedida:
Saludos.


Una pequeña fábula

Agosto 22, 2007
“Ay”, dijo el ratón, “el mundo se está haciendo más chiquito cada día. Al principio era tan grande que yo tenía miedo, corría y corría, y me alegraba cuando al fin veía paredes a lo lejos a diestra y siniestra, pero estas largas paredes se han achicado tanto que ya estoy en la última cámara, y ahí en la esquina está la trampa a la cual yo debo caer”.
“Sólamente tienes que cambiar tu dirección”, dijo el gato, y se lo comió.

Franz Kafka